[Rating:2.5 /5]

Disney Pictures reúne a una vez más Chris Pine y Eric Bana (el heroico Capitán Kirk y el malvado Nero de “Star Trek”), esta vez confrontados en un drama de desastres sobre el heroico rescate del SS Pendleton en 1952. Revisamos la cinta en colosal formato IMAX (cortesía de CineColor Chile) y aquí te la comentamos, sin spoilers ni verdades absolutas.

 finest-hours-eric-bana-chris-pine-kyle-gallner

Me gustan las biopics. Hay un gustillo especial en las historias que tienen un asidero en lo real; esa sensación de que esa cosa imposible que estás viendo en la pantalla si le pasó a alguien en algún momento. Por supuesto, esto es un decir: sabemos que las biopics están “aliñadas” o “endulzadas” para ajustarse a la curva narrativa de una película de dos horas, con sus puntos de inflexión y estructuras necesarias, y por supuesto para resaltar el carácter heroico de sus protagonistas y la proeza que alguna vez lograron. La biopic es campo fértil de emociones fuertes tanto como de clichés y fanfarria, y “Horas Contadas” hace justicia a su género con un poco de todo eso. La historia nos presenta a Bernie Webber (Chris Pine) un apuesto pero ridículamente tímido y desadaptado guardia costero, enamorado de la joven e impetuosa Miriam (Holliday Grainger), una chica del pueblo que gusta de romper los esquemas de la mujer de los años ’50. Una tormenta ha dejado al colosal buque petrolero Pendleton a la deriva en alta mar al borde del hundimiento, y el joven Bernie deberá dejar la seguridad de su puesto (comandado por el terco Daniel Cluff, Eric Bana) para intentar un rescate que parece absolutamente imposible.

 

“Horas Contadas” se siente un poco como dos películas: primero, la historia del romance (algo torpe) entre Bernie y Miriam, ingenuo pero bellamente adornado por los decorados y vestuarios de los años 50, y que setea la película en sus primeros (largos) minutos. Y luego, una cinta de desastres donde el factor humano de la tripulación del Pendleton y los compañeros de Bernie en su intento de rescate engrosan un poco más la substancia y el sabor de fondo. Visualmente, el drama en medio de la tormenta de esta (literalmente) colosal embarcación es impecable y logra alucinar, especialmente potenciado por la maravillosa proyección del formato gigante IMAX. Lamentablemente, la historia de Miriam y Bernie hace pocos favores al tema de fondo de la película, y queda reducida a poco más que una anécdota. Esto, sumado a los pecadillos dulzones de las biopics que mencionábamos al comienzo, terminan tirando un poco hacia abajo una cinta que tiene sus buenos momentos bien puestos. Las actuaciones cumplen sin destacar mayormentedispatches-from-the-set-of-disney-s-the-finest-hours-778800, al igual que la música y la fotografía con sus propuestas más bien conservadoras, pero correctas. “Horas Contadas” es un buen panorama para salir en pareja esas noches tranquilas de viernes, a disfrutar de un rato agradable que toca lo emocionante por momentos. Una cinta que se disfruta sin cambiar la vida, cumplidora, algo ya vista (lo que no es malo siempre), tradicional sin destacar mucho más allá. Recomendado el formato IMAX (aunque hay que decirlo, el formato IMAX a estas alturas se recomienda siempre).

 

 

“Horas Contadas”, en diversos formatos ya está en la cartelera local. ¿La viste? ¿Te gustó? Danos tu opinión y recuerda: sé tu propio crítico.

Comentarios