SINOPSIS: A partir de la última travesía de un barco inglés con un cargamento de esclavos africanos, comienza esta apasionante novela cuya culminación coincide con los primeros años de la Independencia de Chile y la libertad de vientre que se declara.

Una obra de sentimientos y de reconstrucción de un pasado. Ricardo Gattini reedita esta novela histórica que sintoniza hoy, más que nunca, con la llegada de inmigrantes a tierras chilenas y la forma en que los integramos como sociedad.

RESEÑA: El escritor Ricardo Gattini nos entrega una novela que mezcla lo puramente histórico con la ficción sobre los últimos años de la esclavitud negra en nuestras latitudes y nos entrega la visión del mundo de esa época a través del último viaje de un barco esclavista y su cargamento humano.

A pesar de que el estilo de narración en tercera persona puede que no le permita al lector adentrarse de manera más sentimental en el relato ni congeniar más profundamente con sus personajes, el retrato descarnado si se quiere de la sociedad que representa en sus páginas hace que nos preguntemos en qué estábamos como sociedad que llegamos a denostar a tal nivel la vida humana y cuánto realmente hemos cambiado. Lamentablemente podemos incluso vernos reflejados y eso nos da la pista de que no hemos cambiado todo lo que podríamos haberlo hecho.

Gattini no toma partido, no es necesario, simplemente con retratarnos los hechos tal cual fueron, desprovisto incluso de sentimentalismos, es capaz de conmover con los hechos mismos, relatados con minuciosidad y esmero.

La novela se mueve desde el punto de vista de un nuevo hombre, un ebanista inglés, que está empeñado en dejar atrás los prejuicios que lo rodean y mirar el mundo con otros ojos  y decide salvar la vida de una de las esclavas del barco, una hermosa mujer a la cual define como “dama tan” (tostada)  Esta historia, aunque bella en un primer acercamiento, inevitablemente nos hace preguntarnos ¿Se habría enamorado el ebanista de esta mujer si no hubiese sido letrada, casi de una realeza africana y hermosa, menos oscura que sus compañeras? Ese prejuicio molesta un poco en el relato, sin embargo, no creo que haya sido al azar, ese “blanqueamiento” del personaje de la esclava nos demuestra que incluso cuando el ebanista está determinado a dejar de lado su antigua vida de parte de la tripulación del barco negrero, aún así está actuando bajo los parámetros de la época y Gattini es capaz de demostrar con este hecho que los prejuicios son parte de su personaje, así como de la época que tan bien representa.

La “dama tan” sigue siendo, entonces, un objeto, preciado y hermoso, pero aún así no tiene voz propia, siempre obediente y silenciosa, lo cual nos demuestra no solo el racismo, sino lo que para la época era un ideal de mujer, silenciosa, obediente, un ser incompleto.

Parece una perspectiva incompleta, pero la historia es así, totalmente sesgada, contada por los conquistadores, por los más fuertes o los que en algún momento tuvieron el toro por las astas, en este caso varón blanco, caucásico y joven.

Lo mejor de la novela es, sin embargo, las exquisitas descripciones que hace de los últimos días coloniales de nuestro país, mientras el mundo está a punto de cambiar con la Independencia que se viene. Es bello leer e imaginar el Puerto de Valparaíso como uno de los puertos más importantes del mundo, su vida portuaria, bullente de vida y reflejo de una sociedad, con todos los detalles históricos, incluido aquel país de esclavos negros que también le dieron forma a nuestra sociedad y que hemos querido olvidar y sacar de las páginas de la historia. Pero descendemos de ellos, en nuestra sangre corre el esfuerzo de su gente mancillada y de su voluntad para sobrevivir.

Recomendado para los amantes de la historia y de las novelas históricas.

Erika Moreno I.

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